lunes, 30 de noviembre de 2009


LA IMPORTANCIA DE SABER HABLAR

En el mundo de la política, el poder de convicción a través de la palabra, la capacidad de transmitir seguridad con la mirada, el ya famoso talante... son requisitos fundamentales. Aunque siempre hay excepciones, como el de Isabel Teruel, Portavoz de la Consejería de Educación del Gobierno de Aragón:



Este vídeo, rueda por las Escuelas de Negocios de toda España, como la antítesis de lo que se debe hacer a la hora de hablar en público, tanto si eres político, como candidato en una entrevista de trabajo.

Hablar en público y con personas que no conocemos, es una de las tareas más difíciles que debemos afrontar a la hora de buscar trabajo. Nuestro subconsciente, hace que el miedo a hablar y ser observado, provoque en nosotros muchas veces, un estado de ansiedad, que hace que no mostremos todo nuestro potencial. Sudor, temblor de voz, enrojecimiento, frases sin sentido, vocabulario poco adecuado a la situación... y lo peor... la firme sensación, de que estamos haciendo el ridículo, que vamos a fracasar o que no servimos para ello. Y, como pescadilla que se muerde la cola, se mengua nuestra capacidad de superación.

El primer paso para solucionarlo es partir de la base, de que estamos perfectamente cualificados para realizar ese trabajo y afrontar la situación, y una vez adquirido ese ápice de autoestima y seguridad que nos faltaba, prepararnos para la entrevista. Para ello, es importante ensayar. Nos puede resultar muy ridículo hablar mirándonos ante un espejo, o ensayar delante de nuestros conocidos, pero de esta forma, no sólo preparamos un guión acerca de lo que queremos dejar claro sobre nosotros y nuestra experiencia, sino que vemos directamente, qué carencias podemos disimular a la hora de sentarnos, gesticular, saludar, etc.

Lo más aconsejable, antes de presentarnos a una entrevista, es tener preparadas contestaciones ante posibles preguntas, conocidas como "preguntas trampa", muy de moda entre los procesos de selección, y que si nos cogen por sorpresa, pueden provocar nuestro silencio, siendo ésta, la peor respuesta:

¿Cuáles son tus mayores defectos, tanto personales, como profesionales? Intentemos ser breves, sinceros, y acompañar, cada uno de ellos, de lo que estamos haciendo para solventarlos.
¿Por qué te decantaste por estudiar tu titulación? No vale contestar..."porque era para lo que me daba la nota..."
¿Por qué dejaste tu último trabajo? Pregunta de alto voltaje. Se puede decir la verdad, sin que suene mal.
¿Qué sabes de nuestra empresa? Antes de ir a una entrevista, debemos estudiar el terreno.
¿Cómo imaginas tu vida dentro de 5 años? Dependiendo del tipo de puesto, y del tiempo del contrato que se oferta, podemos contestar dando seguridad, o que simplemente, buscamos experiencia.

¿Y qué más? Una sonrisa en la cara, respuestas claras y breves, y mucho ánimo, últimos condimentos para que todo vaya bien. Ahora sólo dependemos del factor suerte, que no es poco, pero recurriendo a una famosa campaña publicitaria... ¡Maloserá!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Eu tamén estou perpleja con este exemplo de diputada, e según entendín portavoz, dun grupo parlamentario no goberno de Aragón...
Que subidón me acaba de entrar escoitando esta intervención porque a pesar de qeu son un absoluto desastre falando en público, esto supera calquer outro desastre xa acaecido ou que poida acaecer nun futuro cercano... Aínda qeu seguro que xa tivo máis intervencións e nunca se sabe como deixou o listón...
En fin, gracias por esta mostra tan ilustrativa do que no se debe facer falando en público.

Indhata dijo...

Estaba colocada fijo!